Me gustaría hablar contigo de lo bien que me siento, y eso sí lo voy a contar con un trocito del libro.
" - No puedo más,de verdad.
+ Hace un momento me has dicho que eras feliz, que estabas genial con él, que todo estaba volviendo a la normalidad, que la normalidad no te gustaba y
querías emociones. Que tu mundo es el mejor cuando estás sola, pero necesitas a esas personas, para tener paz interior.Que tus sonrisas vuelven a salir sin un porqué, y que ya hay otros que consiguen sacar de ti cosas insospechadas. ¿ qué te pasa ahora?
Ella la miro con ternura; aunque llevaban años juntas todavía no la entendía, no sabía que ella era la persona más cambiante, pero a la vez siempre se refería a lo mismo. Eso su amiga no lo terminaba de entender. Le contestó mirando al suelo con la peculiar sonrisa que la caracterizaba.
-No puedo con el mundo. Odio no poder ser yo, porque todos me juzgan, y claro que estoy feliz, aunque lo esté a ratos, porque mi felicidad no dura más que el momento que me pongo una canción, cojo mi guitarra e imagino a él mirandome.
+¿ Pero decías que ya lo habías asumido?
-No me refiero a él, me refiero al que fue la primera persona que amé de verdad. Aunque suene cursi, refinado, de crias, no sé. Él siempre ha sido la persona que espero cuando voy a una estación. Todas las caras me recuerdan a él, los olores me recuerdan a sus besos, y el café,-suspiro- a las noches que pasé delante de una pantalla esperando a que 600 kilómetros se convirtieran en un tequiero.
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